Yo camino entre un pueblo manso, de calles solas y gastadas,
y ahí todos me miran,
y yo miro a todos.
Yo me elevo cuando llego al centro de la plaza
y todos dejan de mirarme.
Cansado lanzo una lágrima inmensa
y se forma una lluvia
y todo el pueblo se vuelve triste.
Y cuando mi lágrima es de pura felicidad
el pueblo se vuelve triste.
Pues allí nadie comprende.
Así que he lanzado una manta inmensa y oscura
y aquél pueblo no será más que muerte.
y ahí todos me miran,
y yo miro a todos.
Yo me elevo cuando llego al centro de la plaza
y todos dejan de mirarme.
Cansado lanzo una lágrima inmensa
y se forma una lluvia
y todo el pueblo se vuelve triste.
Y cuando mi lágrima es de pura felicidad
el pueblo se vuelve triste.
Pues allí nadie comprende.
Así que he lanzado una manta inmensa y oscura
y aquél pueblo no será más que muerte.