jacintoluque
Poeta recién llegado
Hoy me tomé un instante solo para ti,
mientras melodías llenaban el aire vacío.
Versos nacen de tu día, claros y sonoros,
llegando hasta ti con un saludo sincero.
Revivo los recuerdos que nos unen,
esos momentos dichosos que aún resuenan en mí.
En ellos renace una poesía sencilla,
iluminada por el brillo de tu presencia especial.
Eres una luz en medio del camino,
llena de bondad, fuerza y ternura.
Al soplar las velas, recuerda:
fuimos jóvenes juntos, entre risas y tormentas.
No temas a la distancia, pues ella no nos separa;
más bien estrecha el hilo invisible que nos ata.
Cuando lo necesites, estaré aquí, presente,
como amigo, como apoyo, como refugio seguro.
Por eso hoy, en tu día feliz,
te deseo mil razones para sonreír.
Que cada año te encuentre más fuerte,
y que sepas siempre que tienes un lugar en mi corazón.
Héctor Jacinto
mientras melodías llenaban el aire vacío.
Versos nacen de tu día, claros y sonoros,
llegando hasta ti con un saludo sincero.
Revivo los recuerdos que nos unen,
esos momentos dichosos que aún resuenan en mí.
En ellos renace una poesía sencilla,
iluminada por el brillo de tu presencia especial.
Eres una luz en medio del camino,
llena de bondad, fuerza y ternura.
Al soplar las velas, recuerda:
fuimos jóvenes juntos, entre risas y tormentas.
No temas a la distancia, pues ella no nos separa;
más bien estrecha el hilo invisible que nos ata.
Cuando lo necesites, estaré aquí, presente,
como amigo, como apoyo, como refugio seguro.
Por eso hoy, en tu día feliz,
te deseo mil razones para sonreír.
Que cada año te encuentre más fuerte,
y que sepas siempre que tienes un lugar en mi corazón.
Héctor Jacinto