En las noches
miraba por la ventana
a las personas tristes y abandonadas,
tiene la esperanza
de que algún poder divino las ayude.
Esperando a la mañana,
un rayo de luz,
un gota de alegría,
una sombra de compañía,
al hombre de su vida.
Su optimismo incurable,
sus ganas salvajes
no la dejan oír ni ver,
sólo es un poco de confianza.
Espera a la llegada
del fruto de sus oraciones,
de un mundo espiritual
que pueda curar
su agobiante soledad.
Pobre niña sin razón,
no quiere oír, sólo opinar,
sin argumentos y mucha fe
sobre una gran divinidad.
miraba por la ventana
a las personas tristes y abandonadas,
tiene la esperanza
de que algún poder divino las ayude.
Esperando a la mañana,
un rayo de luz,
un gota de alegría,
una sombra de compañía,
al hombre de su vida.
Su optimismo incurable,
sus ganas salvajes
no la dejan oír ni ver,
sólo es un poco de confianza.
Espera a la llegada
del fruto de sus oraciones,
de un mundo espiritual
que pueda curar
su agobiante soledad.
Pobre niña sin razón,
no quiere oír, sólo opinar,
sin argumentos y mucha fe
sobre una gran divinidad.
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