En el sofá me he quedado
dormida, esperando a que
regrese de su última
salida.
El silencio perdura
entre nosotros, solo
hay un hola y adiós
sin mirarnos a los ojos.
Las falsas caricias
se han hecho presentes
en ciertas ocasiones,
pretendiendo aparentar
en las concurridas reuniones.
Ya no llega a comer, solo
a veces viene a dormir,
son tantos los pretextos
que me he cansado de discutir.
Su ropa huele a otro
perfume, su camisa
manchada de labial, sigo
esperando su llegada
recostada en el sofá.
Sus falsas caricias
siento sobre mi cuerpo,
viene de otro hogar y
los celos me consumen
por dentro.
Aunque lo sigo amando,
no puedo aguatar más
la situación, el me engaña
con otra, y no entiendo
por que razón.
dormida, esperando a que
regrese de su última
salida.
El silencio perdura
entre nosotros, solo
hay un hola y adiós
sin mirarnos a los ojos.
Las falsas caricias
se han hecho presentes
en ciertas ocasiones,
pretendiendo aparentar
en las concurridas reuniones.
Ya no llega a comer, solo
a veces viene a dormir,
son tantos los pretextos
que me he cansado de discutir.
Su ropa huele a otro
perfume, su camisa
manchada de labial, sigo
esperando su llegada
recostada en el sofá.
Sus falsas caricias
siento sobre mi cuerpo,
viene de otro hogar y
los celos me consumen
por dentro.
Aunque lo sigo amando,
no puedo aguatar más
la situación, el me engaña
con otra, y no entiendo
por que razón.