NightJoe
Poeta recién llegado
Llevando veladas en pensamientos translucidos
en el oscilante exhalar de una silueta etérea,
baile miserable y jubiloso sin sentido mesurable
nadie es peor compañía que una mejor excusa.
Duérmanse en lo obvio y profano
es insuficiente aguardar una inhalación de amores
¿Acaso es irónico imaginarse una noche nublada
ó tenerla despejada sin una estrella para mi calma?
¡Cuan negro puede ser dejar de mirar este sueño!:
Los labios y las palabras anidan un conflicto de buitres.
Vil herida, magnánima curación.
¡Cómo caen los minutos como mosquitos asfixiados!
¿Qué tanto le cuesta al viento tocarme de un hombro?
Figuras ilusas que se desvanecen como recuerdos,
dolores desmayados imposibilitados en su despertar;
Lámparas aburridas donde las luciérnagas quedan vírgenes,
otro camino de retorno en un calidoscopio de fealdad.
No hay más deseo que una vigilia de embelesos,
un lugar de belleza transfigurado en un respirar:
Vida propia irrebatible de un suspiro.
¿Pero a que acontece el ardor de mi inconciencia?
Esta humareda de despecho consanguíneo,
ofrece un aliento de duda y sentimiento.
en el oscilante exhalar de una silueta etérea,
baile miserable y jubiloso sin sentido mesurable
nadie es peor compañía que una mejor excusa.
Duérmanse en lo obvio y profano
es insuficiente aguardar una inhalación de amores
¿Acaso es irónico imaginarse una noche nublada
ó tenerla despejada sin una estrella para mi calma?
¡Cuan negro puede ser dejar de mirar este sueño!:
Los labios y las palabras anidan un conflicto de buitres.
Vil herida, magnánima curación.
¡Cómo caen los minutos como mosquitos asfixiados!
¿Qué tanto le cuesta al viento tocarme de un hombro?
Figuras ilusas que se desvanecen como recuerdos,
dolores desmayados imposibilitados en su despertar;
Lámparas aburridas donde las luciérnagas quedan vírgenes,
otro camino de retorno en un calidoscopio de fealdad.
No hay más deseo que una vigilia de embelesos,
un lugar de belleza transfigurado en un respirar:
Vida propia irrebatible de un suspiro.
¿Pero a que acontece el ardor de mi inconciencia?
Esta humareda de despecho consanguíneo,
ofrece un aliento de duda y sentimiento.