JOSE BOADO CORDOVA
Poeta recién llegado
Dios mio,
¿acaso resistiré a tu propio peso?
o,
¿me someterá tu mano,
y seré polvo de una vez por todas?
Dios mio,
tengo fiebre,
aquí donde siempre muero,
donde día a día me destroza tu sangre,
tengo fiebre,
de no ser nadie, cuando Tu lo eres todo.
Pero,
¿Quien soy para mirarte?
acaso ya no diste tu mano,
acaso no te mataron... por mi causa
acaso no mataste a la muerte,
¿quien soy yo?
solo polvo a tu lado,
solo y miserable, lodo.
Dios, querido amigo.
descarga tu furia,
y sucumbe a mis dias,
prefiero estar a tu lado,
ya no quiero...
¿acaso resistiré a tu propio peso?
o,
¿me someterá tu mano,
y seré polvo de una vez por todas?
Dios mio,
tengo fiebre,
aquí donde siempre muero,
donde día a día me destroza tu sangre,
tengo fiebre,
de no ser nadie, cuando Tu lo eres todo.
Pero,
¿Quien soy para mirarte?
acaso ya no diste tu mano,
acaso no te mataron... por mi causa
acaso no mataste a la muerte,
¿quien soy yo?
solo polvo a tu lado,
solo y miserable, lodo.
Dios, querido amigo.
descarga tu furia,
y sucumbe a mis dias,
prefiero estar a tu lado,
ya no quiero...
ESTAR SIN TI.