Armonia
Poeta veterana
Tríada a la Memoria de "Lelita" (pavanas armoniosas)
I
El pueblo de Quíbor despierta con llanto,
el surco labrado hoy pierde una estampa,
se unió a su legado un rubio quebranto,
los sones de negro que silban su trampa.
El baile se inclina,
el pueblo camina,
la pena y el duelo que el alma domina.
II
Lelita guiaba los siete cantares,
la vara y el juego de toda la danza,
enseñó los pasos en estos lugares
y dejó al ensayo su gran esperanza.
La bella se atora,
el negro la llora,
su canto es la luz que defiende la aurora.
Felipe la espera con vara de cielo,
con todos los negros que aman su legado,
hoy juntos se abrazan en un solo vuelo,
dejando un cantar al Quíbor amado.
Su risa no pasa,
su amor es la brasa,
¡Su abrazo de madre se quedó en la casa!
I
El pueblo de Quíbor despierta con llanto,
el surco labrado hoy pierde una estampa,
se unió a su legado un rubio quebranto,
los sones de negro que silban su trampa.
El baile se inclina,
el pueblo camina,
la pena y el duelo que el alma domina.
II
Lelita guiaba los siete cantares,
la vara y el juego de toda la danza,
enseñó los pasos en estos lugares
y dejó al ensayo su gran esperanza.
La bella se atora,
el negro la llora,
su canto es la luz que defiende la aurora.
IIIFelipe la espera con vara de cielo,
con todos los negros que aman su legado,
hoy juntos se abrazan en un solo vuelo,
dejando un cantar al Quíbor amado.
Su risa no pasa,
su amor es la brasa,
¡Su abrazo de madre se quedó en la casa!