Angel Sanchez Escobar
Poeta recién llegado
Espero que no sea tarde
Angel Sánchez Escobar
Pase interminables días llorando,
Que se extendieron serenamente en el tiempo,
Fatídicamente cobijado en mi dolor,
Hasta que dios me dio descanso, murmurando
Y fue hasta ese precioso momento,
Que restableció mi mundo, de paz y amor.
Me preguntaron si me estoy muriendo por ti,
Les dije que no…
No mentí, pues para mí no eres un cáncer o un cólico vil.
Hoy no muero por ti… ¡vivo por ti!
Por ti… y por mí.
Por mí, porque no puedo vivir sin tu aroma,
Porque no concibo no volver a besar tus labios y tu cuello,
Porque no puedo verte volar lejos, como paloma,
Porque tengo la certidumbre, que por nadie sentiré algo más bello.
Por mí…
Porque tengo que saberte mía,
Porque me rehúso a vivir en la agonía,
De reconocerte a lo lejos, apartada.
Me dueles tan distante, princesa mía,
Quiero hacerte sentir de nuevo amada.
Para siempre querida en plenitudes eternas,
Aunque para ello tenga que pasar hambre y vivir en cavernas
Me niego rotundamente….
A caminar irrefractario al abismo de tu olvido,
A morir calmado, con mirada de cordero,
Prefiero perder, como aferrado empedernido.
Solo así podría seguir, sin la luz de tu sendero.
Te prometí que me convertiría en el hombre que mereces,
Y eso hago…
El hombre que mereces, no pasa de largo,
No sucumbe a la derrota sin luchar mil veces,
El hombre que mereces, puede pasar un trago amargo,
Pero no niega la braza, que en su corazón incandéce.
Dios me dio calma, paz y fe.
Restauro el amor a mí mismo
Y me hizo rencontrar la pasión que deje de tener.
Pero no creas que no se…
Que eventualmente, me dejara de favorecer.
A nuestro amor lo estranguló el hastió y la distancia.
El hastío, dios ya se le ha llevado
Yo apartare la distancia, de tu fiel enamorado.
Si bien, reitero me perdones mis errores,
No vengo a pedirte otra oportunidad.
¡Eh venido a ganármela!
Evitaré a toda costa cualquier fatalidad,
Que pueda hacer, que mi empresa no la logre.
Solo si compruebo y me convenzo, que ya no me amas nada,
Que palpe el turbio disgusto a mi presencia,
Entonces me alejare de ti, sin despedirme, amada.
Olvidare la estúpida idea y te regalare definitivamente mi ausencia.
¡Por favor… ten fe!
Ya no te fallare.
Espero que no sea tarde,
Eternamente te amare.
Angel Sánchez Escobar
Pase interminables días llorando,
Que se extendieron serenamente en el tiempo,
Fatídicamente cobijado en mi dolor,
Hasta que dios me dio descanso, murmurando
Y fue hasta ese precioso momento,
Que restableció mi mundo, de paz y amor.
Me preguntaron si me estoy muriendo por ti,
Les dije que no…
No mentí, pues para mí no eres un cáncer o un cólico vil.
Hoy no muero por ti… ¡vivo por ti!
Por ti… y por mí.
Por mí, porque no puedo vivir sin tu aroma,
Porque no concibo no volver a besar tus labios y tu cuello,
Porque no puedo verte volar lejos, como paloma,
Porque tengo la certidumbre, que por nadie sentiré algo más bello.
Por mí…
Porque tengo que saberte mía,
Porque me rehúso a vivir en la agonía,
De reconocerte a lo lejos, apartada.
Me dueles tan distante, princesa mía,
Quiero hacerte sentir de nuevo amada.
Para siempre querida en plenitudes eternas,
Aunque para ello tenga que pasar hambre y vivir en cavernas
Me niego rotundamente….
A caminar irrefractario al abismo de tu olvido,
A morir calmado, con mirada de cordero,
Prefiero perder, como aferrado empedernido.
Solo así podría seguir, sin la luz de tu sendero.
Te prometí que me convertiría en el hombre que mereces,
Y eso hago…
El hombre que mereces, no pasa de largo,
No sucumbe a la derrota sin luchar mil veces,
El hombre que mereces, puede pasar un trago amargo,
Pero no niega la braza, que en su corazón incandéce.
Dios me dio calma, paz y fe.
Restauro el amor a mí mismo
Y me hizo rencontrar la pasión que deje de tener.
Pero no creas que no se…
Que eventualmente, me dejara de favorecer.
A nuestro amor lo estranguló el hastió y la distancia.
El hastío, dios ya se le ha llevado
Yo apartare la distancia, de tu fiel enamorado.
Si bien, reitero me perdones mis errores,
No vengo a pedirte otra oportunidad.
¡Eh venido a ganármela!
Evitaré a toda costa cualquier fatalidad,
Que pueda hacer, que mi empresa no la logre.
Solo si compruebo y me convenzo, que ya no me amas nada,
Que palpe el turbio disgusto a mi presencia,
Entonces me alejare de ti, sin despedirme, amada.
Olvidare la estúpida idea y te regalare definitivamente mi ausencia.
¡Por favor… ten fe!
Ya no te fallare.
Espero que no sea tarde,
Eternamente te amare.