Esperas la apertura de tu mente
hacia ese lugar donde no existan límites,
solo la dicha serena de tu espíritu.
Anhelas que algún día
tus ojos te conduzcan
hasta ese horizonte sin confines
donde mora la inmensidad,
donde tu alma despliega sus alas
y roza los rincones de la Tierra.
Sueñas con vivir
la emoción sin fronteras,
derribar los muros del encierro
y trascender las ataduras del cuerpo,
para adentrarte por completo
en la plenitud infinita:
la eternidad del cielo,
ese cielo sublime y luminoso
que aguarda silencioso
en la profundidad de cada encuentro.
hacia ese lugar donde no existan límites,
solo la dicha serena de tu espíritu.
Anhelas que algún día
tus ojos te conduzcan
hasta ese horizonte sin confines
donde mora la inmensidad,
donde tu alma despliega sus alas
y roza los rincones de la Tierra.
Sueñas con vivir
la emoción sin fronteras,
derribar los muros del encierro
y trascender las ataduras del cuerpo,
para adentrarte por completo
en la plenitud infinita:
la eternidad del cielo,
ese cielo sublime y luminoso
que aguarda silencioso
en la profundidad de cada encuentro.