liliana leoni
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esperanza ficticia
amor que impudicia
y el sol que hoy quema
el amor que blasfemas.
¿Puedes mirarme de frente,
en mi ojos, clavar tu mirada?
¿Con tu voz cautivada en ronquidos,
decirme que ya no me amas?
¡No vuelvas a llorar delante de mi!
Hay algo en tu mirada,
no me convence tu sentir;
tú hombría quedó en sombra,
dudas de tu amor y no me dejas ir.
Cautivaste las abejas
y a mi como reina me cortejas,
extiende el mantel
de ellas buscas la miel,
de mi la pureza que te da mi jalea.
¡Que nada me asombre!
No repetiré jamas tu nombre,
quédate con tu enjambre
yo con la esperanza ficticia de aquel hombre.
amor que impudicia
y el sol que hoy quema
el amor que blasfemas.
¿Puedes mirarme de frente,
en mi ojos, clavar tu mirada?
¿Con tu voz cautivada en ronquidos,
decirme que ya no me amas?
¡No vuelvas a llorar delante de mi!
Hay algo en tu mirada,
no me convence tu sentir;
tú hombría quedó en sombra,
dudas de tu amor y no me dejas ir.
Cautivaste las abejas
y a mi como reina me cortejas,
extiende el mantel
de ellas buscas la miel,
de mi la pureza que te da mi jalea.
¡Que nada me asombre!
No repetiré jamas tu nombre,
quédate con tu enjambre
yo con la esperanza ficticia de aquel hombre.
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