Dalia Gothiik Angel
Poeta recién llegado
Siento el frío recorrer mis venas,
atravesando mi piel como dagas oxidadas.
No hay fuego en este cuerpo muerto.
Estoy encerrada en una cárcel dentro del corazón.
No hay horizonte, no hay amanecer,
sólo retazos de amores
que se alzan en las paredes de esta celda de piedra
que no dejan cicatrizar a este pobre órgano bombeante.
Sólo necesito un respiro,
aire nuevo y limpio
que brote de un nuevo amor
y reconozca que yo soy su todo.
No es necesario rezos ni oraciones,
sólo unos brazos firmes que me acunen
contra un pecho firme y cálido;
sólo unos labios que quemen mi piel;
sólo dos palabras que me hagan despertar
...y pueda escapar de aquí.
atravesando mi piel como dagas oxidadas.
No hay fuego en este cuerpo muerto.
Estoy encerrada en una cárcel dentro del corazón.
No hay horizonte, no hay amanecer,
sólo retazos de amores
que se alzan en las paredes de esta celda de piedra
que no dejan cicatrizar a este pobre órgano bombeante.
Sólo necesito un respiro,
aire nuevo y limpio
que brote de un nuevo amor
y reconozca que yo soy su todo.
No es necesario rezos ni oraciones,
sólo unos brazos firmes que me acunen
contra un pecho firme y cálido;
sólo unos labios que quemen mi piel;
sólo dos palabras que me hagan despertar
...y pueda escapar de aquí.