Espectáculo
Las noches son alabadas desde tiempos antiguos,
eternas fuentes de inspiración para afables súbditos,
así como el atardecer que da comienzo
con esta danza victoriana de ensueño.
La primera estrella hace su aparición,
como cualquier anfitriona exhibe su atención,
ante aquellos ojos que esperan impacientes
a que la gran dama blanca se haga presente.
No lloren ni rían en este espectáculo,
la danza de las duquesas las observaras solo,
en la que uno sutilmente se pueden perder
con el agrio sabor del amanecer.
Las noches son alabadas desde tiempos antiguos,
eternas fuentes de inspiración para afables súbditos,
así como el atardecer que da comienzo
con esta danza victoriana de ensueño.
La primera estrella hace su aparición,
como cualquier anfitriona exhibe su atención,
ante aquellos ojos que esperan impacientes
a que la gran dama blanca se haga presente.
No lloren ni rían en este espectáculo,
la danza de las duquesas las observaras solo,
en la que uno sutilmente se pueden perder
con el agrio sabor del amanecer.