maria virginia
Poeta recién llegado
Ese verte de lejos, no era amor todavía
era solo el pensamiento de que el tiempo pudiese
rozar la superficie de tu piel
En una tarde como tantas otras, te miré lejanamente
tu aire, tu figura, pero de ti, me quedó
la presencia de otras horas y días
De ti las horas, que van cavando mis días,
los días que no fueron fugaces para la dicha
casi el olvido del instante aquel,
tu ultima imagen en mi mente y quizás
mucho tiempo que pudimos amarnos
Ese verte de lejos, no era amor todavía
era solo el espejo donde al mirarnos los dos juntos
veiamos los sueños
No se si todavia volverás a mi, ni de que modo
ni que día, solo me queda el recuerdo de tus palabras
y tu ultimo beso, aquel día
Ese verte de lejos, no era amor,
hubiera sido demasiado leve para abarcarnos la vida
mas que amor, fue ese verte de lejos
sin que vos te dieras cuenta.
era solo el pensamiento de que el tiempo pudiese
rozar la superficie de tu piel
En una tarde como tantas otras, te miré lejanamente
tu aire, tu figura, pero de ti, me quedó
la presencia de otras horas y días
De ti las horas, que van cavando mis días,
los días que no fueron fugaces para la dicha
casi el olvido del instante aquel,
tu ultima imagen en mi mente y quizás
mucho tiempo que pudimos amarnos
Ese verte de lejos, no era amor todavía
era solo el espejo donde al mirarnos los dos juntos
veiamos los sueños
No se si todavia volverás a mi, ni de que modo
ni que día, solo me queda el recuerdo de tus palabras
y tu ultimo beso, aquel día
Ese verte de lejos, no era amor,
hubiera sido demasiado leve para abarcarnos la vida
mas que amor, fue ese verte de lejos
sin que vos te dieras cuenta.