Hernán Alvarez
Poeta recién llegado
Ahora tan sólo se me ocurre
en llamarle tiempo a esos ojos tuyos que se alejan
que ya se apagan como la última vela de una galaxia.
El agua del trueno y el ruido de la lluvia te pertenecen ahora
como así también la osadía de poder borrar todos los paisajes
como solías borrarme todas las tristezas
No sé si toda el alma de la tierra te estará abrazando
no sé si te aguarda el mar
o si la sierra no dejará nunca que te vayas
no sé que decidirá el maizal
si repoblarse con tu recuerdo
o se irá contigo con un surco en cada brazo.
Se que te espera la certeza
de no haber resistido en vano tanto viaje
de que negar siempre lo evidente sólo ablanda fortalezas
y que tan sólo basta la llave de un sólo olvido
para abrir las puertas de todos los silencios.
Dónde buscará mi infancia
las caricias que se llevan tus palabras
qué haré con la palabra Abuela
cuando quiera acariciarte.
El hombre que me habita será más liviano ahora
ahora que reposas sobre el milagro de otro tiempo
no podrá nunca contra mi pecho la espada de tu ausencia
te buscaré en cada rectángulo
por donde pase la luna.
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