En los días de lluvia
en que me dejo morir,
en recuerdos que enturbias,
con tu sonrisa de luna
del más puro marfil.
Tu inquietante mirada,
tus ojos de profundo añil,
tu cuerpo tallado en esmeralda,
tus momentos que jamás acaban
y tus dulces labios carmesí.
Ahora que el cielo llora
por la ausencia de tu calor,
le recuerdo que toca
la melodía de luz y sombras
de quien siempre busca el amor.
en que me dejo morir,
en recuerdos que enturbias,
con tu sonrisa de luna
del más puro marfil.
Tu inquietante mirada,
tus ojos de profundo añil,
tu cuerpo tallado en esmeralda,
tus momentos que jamás acaban
y tus dulces labios carmesí.
Ahora que el cielo llora
por la ausencia de tu calor,
le recuerdo que toca
la melodía de luz y sombras
de quien siempre busca el amor.