"Ella es la que te ama"

Yurena Montesanto

Poeta recién llegado
Ella guió cada paso en tu camino
Te enseñó a mirar con decisión la libertad,
Te besó la frente en noches tristes
De amargura,
Ella te ama
Ella te adora sin pesar.

Dulce amor
Dulce esperanza
Nadie te protegerá así;
Ella te quiere tan segura
Que nada en el mundo le hará dudar,
El único ser que te querrá incondicional.
Vive y lucha,
Como ella,
Y su amor entenderás.

Su ilusión perturbadora
Por tu cabecita abrazar
Y educarte inteligente
Cada fallo en tu camino solucionará.

Y tus lágrimas secó,
Tu belleza enorgulleció sus ojos amadores,
Vio una obra
Una escultura
Que esculpió desde el principio
Con ternura y con ahínco.

Luego llegan los momentos de firmeza
Edades de pura rebeldía,
Soy madre, mujer, amiga,
Soy la que debe ser seria,
La que sacrifica
La que sueña con felicidades ajenas
La que apoya, aconseja y dicta.

Hoy el hijo es pariente tan lejano...
Los años pasaron por su rostro,
Se alejó su dulce alma de niño
Y dejó de sollozar
Para gritar rabioso a todo el mundo.

Esa vida construída con paciencia
Paso a revelarse para ser
Desobediente, solitario.
El cariño quedó en el recuerdo
Y la ternura fue olvidada
Ahora nada es lindo en la mirada,
Locura y asco relata cada verso
Con la traición de un niño adulto
El que nunca agradeció un beso.

Soy la madre que lloró
Por su niño grande ahora malvado;
Toda la inocencia se borró
Con aquel golpe mal dado,
¿te has dado cuenta ahora
Del amor no valorado?

Ya nunca la volvió a ver,
Su madre luchadora había marchado,
Esta leyenda quedará en el recuerdo,
Y el arrepentimiento en sus manos,
La conciencia tan cargada,
Por acabar con la que más lo había amado.
 
Mucha tristeza en su versar
Ella guió cada paso en tu camino
Te enseñó a mirar con decisión la libertad,
Te besó la frente en noches tristes
De amargura,
Ella te ama
Ella te adora sin pesar.

Dulce amor
Dulce esperanza
Nadie te protegerá así;
Ella te quiere tan segura
Que nada en el mundo le hará dudar,
El único ser que te querrá incondicional.
Vive y lucha,
Como ella,
Y su amor entenderás.

Su ilusión perturbadora
Por tu cabecita abrazar
Y educarte inteligente
Cada fallo en tu camino solucionará.

Y tus lágrimas secó,
Tu belleza enorgulleció sus ojos amadores,
Vio una obra
Una escultura
Que esculpió desde el principio
Con ternura y con ahínco.

Luego llegan los momentos de firmeza
Edades de pura rebeldía,
Soy madre, mujer, amiga,
Soy la que debe ser seria,
La que sacrifica
La que sueña con felicidades ajenas
La que apoya, aconseja y dicta.

Hoy el hijo es pariente tan lejano...
Los años pasaron por su rostro,
Se alejó su dulce alma de niño
Y dejó de sollozar
Para gritar rabioso a todo el mundo.

Esa vida construída con paciencia
Paso a revelarse para ser
Desobediente, solitario.
El cariño quedó en el recuerdo
Y la ternura fue olvidada
Ahora nada es lindo en la mirada,
Locura y asco relata cada verso
Con la traición de un niño adulto
El que nunca agradeció un beso.

Soy la madre que lloró
Por su niño grande ahora malvado;
Toda la inocencia se borró
Con aquel golpe mal dado,
¿te has dado cuenta ahora
Del amor no valorado?

Ya nunca la volvió a ver,
Su madre luchadora había marchado,
Esta leyenda quedará en el recuerdo,
Y el arrepentimiento en sus manos,
La conciencia tan cargada,
Por acabar con la que más lo había amado.
 

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