musador
esperando...
A veces le pido al río
que me preste su silencio
tan callado,
tan camino en su paciencia
hacia el mar al que se suma
por su hado.
Pensamientos que discurren
sin afanes ni destinos
con el agua,
como nubes de la niebla
cuando sueño con la luna
en mi barca.
El silencio es como el aire
en que vuelan los rumores
de mis duendes
que pergeñan travesuras
destilando su mañana
mientras tejen.
Se nos pierden las penumbras
en la vida tan urbana
que corremos
y dejamos que los ruidos
nos ahoguen en sus olas
nuestros sueños.
Busca cauce nuestro ritmo
en el barro que lo alberga
lentamente,
no tolera las premuras
de rasguidos del entorno
que lo cierne.
Pagaré con mi silencio
la dulzura que desnuda
me visita,
beberé con estos ojos
en los lentos manantiales
de su vida.
que me preste su silencio
tan callado,
tan camino en su paciencia
hacia el mar al que se suma
por su hado.
Pensamientos que discurren
sin afanes ni destinos
con el agua,
como nubes de la niebla
cuando sueño con la luna
en mi barca.
El silencio es como el aire
en que vuelan los rumores
de mis duendes
que pergeñan travesuras
destilando su mañana
mientras tejen.
Se nos pierden las penumbras
en la vida tan urbana
que corremos
y dejamos que los ruidos
nos ahoguen en sus olas
nuestros sueños.
Busca cauce nuestro ritmo
en el barro que lo alberga
lentamente,
no tolera las premuras
de rasguidos del entorno
que lo cierne.
Pagaré con mi silencio
la dulzura que desnuda
me visita,
beberé con estos ojos
en los lentos manantiales
de su vida.