tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
La sombra me atrapa, me absorbe y delimita. Me contiene y me imagina de otra forma.
Corre y se aleja de mi cuerpo, disuelve sus propios sentidos y se reencuentra consigo.
Una y otra vez.
Se alerta de mi presencia, pero ha decidido tomar distancia.
Fomenta una rara poesía de los movimientos inmóviles…enerva su soledad y la potencia con mi ausencia inaudita e imprecisa.
Simplifica nuestra distancia, cauterizándose en un sentido practico, observa su imposibilidad de control, reflejado en su espíritu supresor.
Sin embargo con recelo y cierta presurización, intenta recrear su fantasía, con la que intenta eliminarme.
La he llegado a interpretar en los momentos más sensibles que mi impronta desvanece, pero solo consigo quererla un poco más, después de todo, es parte de mí.
Pienso que es un poco de show, el que monta para mi reflexión.
Se que la danza de mi sombra es un cuerpo dentro de otro cuerpo, sumergido entre otros tantos cuerpos infinitamente imperfectos.
Que jamás lograré entender ni modificar, pues no llego a entenderlo, aunque así lo crea…y que por otro lado tampoco intento comprender.
Siempre lo llamaré así, así nada más.
El show de mi sombra.
Porque me da gracia como suena, porque es una danza amorfa, la que me hace feliz.
Muy feliz.
Aunque la felicidad sea un sentimiento surrealista.
Corre y se aleja de mi cuerpo, disuelve sus propios sentidos y se reencuentra consigo.
Una y otra vez.
Se alerta de mi presencia, pero ha decidido tomar distancia.
Fomenta una rara poesía de los movimientos inmóviles…enerva su soledad y la potencia con mi ausencia inaudita e imprecisa.
Simplifica nuestra distancia, cauterizándose en un sentido practico, observa su imposibilidad de control, reflejado en su espíritu supresor.
Sin embargo con recelo y cierta presurización, intenta recrear su fantasía, con la que intenta eliminarme.
La he llegado a interpretar en los momentos más sensibles que mi impronta desvanece, pero solo consigo quererla un poco más, después de todo, es parte de mí.
Pienso que es un poco de show, el que monta para mi reflexión.
Se que la danza de mi sombra es un cuerpo dentro de otro cuerpo, sumergido entre otros tantos cuerpos infinitamente imperfectos.
Que jamás lograré entender ni modificar, pues no llego a entenderlo, aunque así lo crea…y que por otro lado tampoco intento comprender.
Siempre lo llamaré así, así nada más.
El show de mi sombra.
Porque me da gracia como suena, porque es una danza amorfa, la que me hace feliz.
Muy feliz.
Aunque la felicidad sea un sentimiento surrealista.
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