david8villa
Poeta recién llegado
Sentada, meciéndome en mi umbral
Ignoro la hora, el año, las estaciones
Tengo cuerpo ligero por causa de la vida.
La mitad de ella en espera y la otra mitad leyendo
Luz penetra inclinada en mi amada biblioteca
Libros, novelas, en su mayoría viejos y antiguos
Descuidados por falta de ayuda,
por mi enfermedad terminal
Los pájaros llegan a cantar a las ventanas,
para recordarme que la naturaleza existe todavía
Miro mis manos delgadas y transparentes,
eran tan bellas en mi juventud
Podía tomar cualquier libro, leerlo y releerlo
El eco rebota con sólo el pasar de una hoja
Mi vestido cubre mis piernas de mi cansado caminar
Estoy de guardiana en mi santuario,
me predico a mi misma las vivencias,
que obtuve por los libros de este sitio
Las mejores lecciones de vida me dieron ellos,
que las personas que conocí en el pasado.
Nublada mí vista en ocasiones,
sin embargo soy árbol de buena raíz.
Soy bastante hermosa a pesar de mi edad,
aquí no hay nadie que me admire sin importar,
por las noches sólo escucho el susurro de los libros,
al pronunciar palabras de aliento para mi persona.
No me considero una mala persona:
Transpiro conocimiento,
Pienso en bondad,
Tengo una excelente vida,
Merezco morir en este lugar.
Al lado de mis queridos libros, amigos, consejeros.
A veces me quedo sin aliento,
pero encuentro fortaleza para poder seguir leyendo acogedoramente.
Me pongo un vestido hermoso.
Mis zapatos favoritos.
Mi cabello suelto y un anillo de querubines,
me siento hermosa hoy.
Sin embargo conozco mi final,
Como el de una dramática novela francesa del siglo XVIII.
Quería estar bien preparada para mi despedida.
Ahora con una sonrisa alegre me pregunto:
¿Qué libro pondré en mis regazos antes que desfallezca?
No puedo volver al lugar que nunca encontré
Atte.
d.v.d.
Ignoro la hora, el año, las estaciones
Tengo cuerpo ligero por causa de la vida.
La mitad de ella en espera y la otra mitad leyendo
Luz penetra inclinada en mi amada biblioteca
Libros, novelas, en su mayoría viejos y antiguos
Descuidados por falta de ayuda,
por mi enfermedad terminal
Los pájaros llegan a cantar a las ventanas,
para recordarme que la naturaleza existe todavía
Miro mis manos delgadas y transparentes,
eran tan bellas en mi juventud
Podía tomar cualquier libro, leerlo y releerlo
El eco rebota con sólo el pasar de una hoja
Mi vestido cubre mis piernas de mi cansado caminar
Estoy de guardiana en mi santuario,
me predico a mi misma las vivencias,
que obtuve por los libros de este sitio
Las mejores lecciones de vida me dieron ellos,
que las personas que conocí en el pasado.
Nublada mí vista en ocasiones,
sin embargo soy árbol de buena raíz.
Soy bastante hermosa a pesar de mi edad,
aquí no hay nadie que me admire sin importar,
por las noches sólo escucho el susurro de los libros,
al pronunciar palabras de aliento para mi persona.
No me considero una mala persona:
Transpiro conocimiento,
Pienso en bondad,
Tengo una excelente vida,
Merezco morir en este lugar.
Al lado de mis queridos libros, amigos, consejeros.
A veces me quedo sin aliento,
pero encuentro fortaleza para poder seguir leyendo acogedoramente.
Me pongo un vestido hermoso.
Mis zapatos favoritos.
Mi cabello suelto y un anillo de querubines,
me siento hermosa hoy.
Sin embargo conozco mi final,
Como el de una dramática novela francesa del siglo XVIII.
Quería estar bien preparada para mi despedida.
Ahora con una sonrisa alegre me pregunto:
¿Qué libro pondré en mis regazos antes que desfallezca?
No puedo volver al lugar que nunca encontré
Atte.
d.v.d.