Alan Rosas
Poeta recién llegado
Como soldado
que se despide de su amada
con un beso colmado
de pasión y pesar,
yo así te beso.
Como aquel beso
que el soldado lleva consigo
a la guerra,
para irse con una buena razón
de volver con su amor,
yo así te beso.
Como aquel recuerdo
de esos fervientes besos
que para el soldado es su esperanza
en el campo de batalla,
así nos besamos.
en nombre de nuestro amor,
con toda la pasión
que evocan nuestros recuerdos
de todo este tiempo
que hemos estado juntos.
Nos besamos
en nombre de nuestra melancolía,
con todo el pesar
que imponen nuestras memorias
de todo ese tiempo
que no estuvimos juntos.
Después de cada beso
me dejas con los labios
manchados de tu carmín,
de aquellas veces
cuando nadie nos ve.
Te vas y me dejas
con el sabor de tus labios,
como recuerdo para mi viaje
de vuelta a la añoranza,
y para no olvidar
que tengo que volver a ti.
Ese sabor de tus labios
me sabe a exquisitos manjares
de dulces agasajos.
Tus labios me saben a
ese entusiasmo
que viene desde por debajo
de tu cintura.
Tus labios me saben a
ese manantial
Tus labios me saben a
ese amorío entre tú y yo
cuando no nos ve nadie.
Tus labios me saben a
todo lo majestuoso en mi vida, tú.
Como soldado
que regresa de la batalla
y solo cae rendido
sobre el regazo de su doncella,
y ella lo recibe
con los brazos abiertos,
te beso con esa ímpetu
y tú bésame con esa añoranza.
Bésame,
que quiero degustar
de tu lengua romántica
y el sabor de tus labios ...
que se despide de su amada
con un beso colmado
de pasión y pesar,
yo así te beso.
Como aquel beso
que el soldado lleva consigo
a la guerra,
para irse con una buena razón
de volver con su amor,
yo así te beso.
Como aquel recuerdo
de esos fervientes besos
que para el soldado es su esperanza
en el campo de batalla,
así nos besamos.
Nos besamos en nombre de nuestro amor,
con toda la pasión
que evocan nuestros recuerdos
de todo este tiempo
que hemos estado juntos.
Nos besamos
en nombre de nuestra melancolía,
con todo el pesar
que imponen nuestras memorias
de todo ese tiempo
que no estuvimos juntos.
Después de cada beso
me dejas con los labios
manchados de tu carmín,
de aquellas veces
cuando nadie nos ve.
Te vas y me dejas
con el sabor de tus labios,
como recuerdo para mi viaje
de vuelta a la añoranza,
y para no olvidar
que tengo que volver a ti.
me sabe a exquisitos manjares
de dulces agasajos.
Tus labios me saben a
ese entusiasmo
que viene desde por debajo
de tu cintura.
Tus labios me saben a
ese manantial
que proviene desde por dentro
de tu boca.Tus labios me saben a
ese amorío entre tú y yo
cuando no nos ve nadie.
Tus labios me saben a
todo lo majestuoso en mi vida, tú.
que regresa de la batalla
y solo cae rendido
sobre el regazo de su doncella,
y ella lo recibe
con los brazos abiertos,
te beso con esa ímpetu
y tú bésame con esa añoranza.
que quiero degustar
de tu lengua romántica
y el sabor de tus labios ...
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