la vehemente
Poeta recién llegado
Denotar tus labios
con el ferviente
color del crepúsculo,
bailando al son
de tus pupilas
al mirarme,
atónitas por
tanto observarme
buscando el ritmo
de los cerezos
en la primavera,
sabiendo que
eso no lo transmite
cualquiera
temiendo encontrarte
con el letargo
de tu búsqueda
fallida y perderte
en una figura
lánguida
el punto final
de un párrafo
cansado,
siendo aquel
sueño que
pareció nunca
ser visto acabado
La noche queriendo
ser día para
que así tu boca
pueda estar más
cerca de la mía.
Todo eso me
pareció ver en ti.