Varelas
Poeta recién llegado
Un ave, un cielo, un coro, una canción,
también unos alientos secuestrados.
Cuatro alas, un deseo, una oración,
un volcán, un torrente, unos ahogados.
Un brillo agazapado, luego un brinco
sobre una presa, un gato, un ruiseñor.
Un duelo, una estocada, un breve sismo,
un abuso, un chantaje, un por favor.
A resumidas cuentas, niña mía,
somos el pulso de diez mil canciones,
las venas de una estrella despatriada,
una embajada en cueros de utopía.
O tal vez somos equivocaciones
de un mundo que no admite cuentos de hadas.
Última edición: