sabezC
.
El orden 3
He decidido escribirte,
pues dicen que te necesito,
que de mi vida te fuiste
y no te encuentro en ningún sitio.
Siempre he estado aquí, poeta
¿Para qué me buscas fuera?,
Nno estoy en revistas o consejos,
o largas guías de manejo.
¿Cómo que no estas allí?,
¡te he buscado sin parar!,
¡en cada lista que tachar
y calendario que llenar!
Soy una parte de ti,
¡Una de las muchas que quieres callar!
Puedes tu tiempo organizar:
tu ropa, tus notas o ideas, sin parar;
más tu mente y corazón:
son mi tierra real.
Pretendes controlarte,
Pero eso es imposible y cobarde,
en tu mente eres libre,
¡En tu mente eres tormenta!,
¡necesitas de mi guía!,
¡o te iras cual cometa!.
Entiendo tu advertencia,
mas, ¿Qué puedo hacer?,
las vicisitudes de la vida;
limitan mi proceder.
Soy poeta no matemático,
artista, no catedrático,
no puedo ser cuadrado,
¡Ni quiero ser encasillado!
No te exijo limitar tu pasión,
Ni ahogar en gris el arcoíris de tu razón:
Te exijo buscar el equilibrio,
vivir en tu oficio,
disfrutar del presente,
sin caer en un abismo.
Un abismo de sueños,
de pereza y distracción
o incluso el de Sísifo
de tristeza sin elección.
Vive con el orden del día,
y encuentra tu centro,
escúchame en el caos,
que tu mismo has hecho.
Ya veo tu consejo,
pero, ¿Por dónde comienzo?
No te veo en el espejo,
o en las letras que tanto quiero.
Ya me encontrarás;
y no te darás cuenta,
pues aquellos que lo hacen,
ni siquiera notan mi presencia.
Me encargare del desmán,
que aún llevas por conciencia.
Última edición: