Maty
Poeta recién llegado
El tiempo en mi música no existe,
no hay pulso ni compases,
en aquellos acordes que me diste,
atonales para usarlos de base.
Los utilizo en cada melodía,
en las teclas de mi piano que no viste,
los armonizo en mi utopia,
donde ocuparon el espacio que cediste.
Y la canción casi terminada,
y no espero que la escuches,
no es para nada sofisticada,
pero tampoco espero que la abuchees.
Y llego el concierto,
y con él todo lo incierto.
los timbres cobran color,
y yo de mi obra siento el honor.
El honor de un compositor,
de un músico en escena,
de un hombre motivador,
que a la gente hace olvidar sus penas.
DEDICADO A TODOS LOS MÚSICOS QUE COMO YO AMAMOS LO QUE HACEMOS.
no hay pulso ni compases,
en aquellos acordes que me diste,
atonales para usarlos de base.
Los utilizo en cada melodía,
en las teclas de mi piano que no viste,
los armonizo en mi utopia,
donde ocuparon el espacio que cediste.
Y la canción casi terminada,
y no espero que la escuches,
no es para nada sofisticada,
pero tampoco espero que la abuchees.
Y llego el concierto,
y con él todo lo incierto.
los timbres cobran color,
y yo de mi obra siento el honor.
El honor de un compositor,
de un músico en escena,
de un hombre motivador,
que a la gente hace olvidar sus penas.
DEDICADO A TODOS LOS MÚSICOS QUE COMO YO AMAMOS LO QUE HACEMOS.