Ederick
Poeta recién llegado
Cuando aurora llega despiertas,
y cuando su hermano sale por oriente
ya estás caminando por la vertiente,
con el peso de la angustia, con el paso de los años.
Hoy vas a hacer la cola,
la inmensa cola, como el éxodo de Egipto.
Con tu cuerpo cansado, que ha vivido
tres cuartos de siglo, y aún la cola aguanta.
Desesperas en la espera mortificado y cansado
y los problemas agolpan tu mente, mientras vas pensando:
¿cómo haré para distribuir lo poco que reciba?
Y tu carácter un millón de sinsabores cobra.
Después de horas llegas a la ventanilla
y el que te atiende, un humilde arrogante
lo hace como si te ofreciera una limosna,
con lo poco que recibes te vas sereno radiante.
En la calle entre la multitud un amable descortés
de saco y corbata te empuja y se va como si no existieses,
animoso por llegar puntual a su trabajo
y alcanzar sus metas, antes que el impoluto
tiempo lo alcance y lo arroje sin compasión
a los brazos de la jubilación.
Compras un periódico en el kiosco de la esquina,
y te alejas a hacer compañía en la soledad a Agustina.
y cuando su hermano sale por oriente
ya estás caminando por la vertiente,
con el peso de la angustia, con el paso de los años.
Hoy vas a hacer la cola,
la inmensa cola, como el éxodo de Egipto.
Con tu cuerpo cansado, que ha vivido
tres cuartos de siglo, y aún la cola aguanta.
Desesperas en la espera mortificado y cansado
y los problemas agolpan tu mente, mientras vas pensando:
¿cómo haré para distribuir lo poco que reciba?
Y tu carácter un millón de sinsabores cobra.
Después de horas llegas a la ventanilla
y el que te atiende, un humilde arrogante
lo hace como si te ofreciera una limosna,
con lo poco que recibes te vas sereno radiante.
En la calle entre la multitud un amable descortés
de saco y corbata te empuja y se va como si no existieses,
animoso por llegar puntual a su trabajo
y alcanzar sus metas, antes que el impoluto
tiempo lo alcance y lo arroje sin compasión
a los brazos de la jubilación.
Compras un periódico en el kiosco de la esquina,
y te alejas a hacer compañía en la soledad a Agustina.