Muad' Dib
Poeta recién llegado
Un día te planteaste si tus penas no eran más que un drama que te montaste,
si no eran las palabras que te hirieron
cuchillos que tú mismo afilaste.
un día comprendiste que lamentarse no servía de nada,
que sólo te hundiría en tu propio pozo.
un día llegaste a la conclusión de que no puedes exigir que te comprendan
en los momentos más amargos si te ocultas tras una máscara
esperando un milagro.
un día verás que no es un fracasado aquel que pierde
si trató de conseguir aquello que buscaba y no huyó.
un día te diste cuenta de que los errores que te atormentan
te atormentan porque tú mismo les diste ese derecho
y que tuviste el valor de reconocerlos.
un día notaste que la tristeza te abandona cuando menos te lo esperas
y que no se va si la alimentas cada día,
si te recreas en ella constantemente.
un día encontraste en tu autoconsciencia un arma eficaz para conocerte
y hacerle frente a aquello que te abruma.
un día recordaste que cada vez que reías
una parte marchita de ti volvía a nacer
dándote fuerzas para verlo todo de forma positiva.
un día percibiste que sentías miedo sin razón,
que las amenazas que temías rara vez llegaban a cumplirse.
un día entendiste que aun sabiendo esto,
no sabías nada y que tendrías tiempo para seguir aprendiendo,
comprendiendo, aceptando y quizá redimirte.
si no eran las palabras que te hirieron
cuchillos que tú mismo afilaste.
un día comprendiste que lamentarse no servía de nada,
que sólo te hundiría en tu propio pozo.
un día llegaste a la conclusión de que no puedes exigir que te comprendan
en los momentos más amargos si te ocultas tras una máscara
esperando un milagro.
un día verás que no es un fracasado aquel que pierde
si trató de conseguir aquello que buscaba y no huyó.
un día te diste cuenta de que los errores que te atormentan
te atormentan porque tú mismo les diste ese derecho
y que tuviste el valor de reconocerlos.
un día notaste que la tristeza te abandona cuando menos te lo esperas
y que no se va si la alimentas cada día,
si te recreas en ella constantemente.
un día encontraste en tu autoconsciencia un arma eficaz para conocerte
y hacerle frente a aquello que te abruma.
un día recordaste que cada vez que reías
una parte marchita de ti volvía a nacer
dándote fuerzas para verlo todo de forma positiva.
un día percibiste que sentías miedo sin razón,
que las amenazas que temías rara vez llegaban a cumplirse.
un día entendiste que aun sabiendo esto,
no sabías nada y que tendrías tiempo para seguir aprendiendo,
comprendiendo, aceptando y quizá redimirte.