Decidi partir a donde los sueños mueren, y encontré en aquel camino lo que parecía un destino ya planificado; a cambio de no volver a mirar lo que dejaba, aprendí tantas leyes y consumió todo mi tiempo el tráfico; decidí fumar por no aguantar la ansiedad, y escuchar una canción que me hiciera pensar que no estaba perdido, más que en mi cabeza.
Última edición: