La Sexorcisto
Lluna V. L.
el deseo
viene irremediable
con un tsunami
desde el entro del Pacífico
donde los barcos dan
vueltas a islas de plásticos,
es ahí donde arden los ojos.
No pierdas las olas
es la última oportunidad
para tenerme.
un reino hundido
que necesita más,
lo fugaz del líquido
es algo que ya es ancestral
aburrimiento,
mientras el maremoto
azota Nueva Ginea y Australia
puedes que creas que son
cantos de sirenas,
pero el sonido que hace
vibrar la barrera de coral
es algo más, puro deseo
más allá de las columnas
sumergidas de la Atlantida
en un día que la lava volcánica
al tocar el óceano
eleva los vapores de lo primigenio,
lo básico.
viene irremediable
con un tsunami
desde el entro del Pacífico
donde los barcos dan
vueltas a islas de plásticos,
es ahí donde arden los ojos.
No pierdas las olas
es la última oportunidad
para tenerme.
un reino hundido
que necesita más,
lo fugaz del líquido
es algo que ya es ancestral
aburrimiento,
mientras el maremoto
azota Nueva Ginea y Australia
puedes que creas que son
cantos de sirenas,
pero el sonido que hace
vibrar la barrera de coral
es algo más, puro deseo
más allá de las columnas
sumergidas de la Atlantida
en un día que la lava volcánica
al tocar el óceano
eleva los vapores de lo primigenio,
lo básico.