Sintió en su pecho de nuevo un calor cuando la vio, sintió que algo le quemo; en su corazón ardía un fuego fuerte y calido, y sus ojos volvieron a brillar con ardor.
Su pulso se acelero su respiración fue mas fuerte y una brisa le trajo el aroma de la dama de enfrente. Olía a moras, un perfume que jamás podría olvidar, sus ojos se clavaron en ella y poco a poco se acerco, no podía evitarlo era mas fuerte que el, su deseo de abrazarla, de besar esos labios, de perderse en su mirada.
Llego hasta ella y miro sus marrones ojos brillar, podían decirle tanto sin una palabra escuchar, acaricio su rostro con una mano y noto su piel suave como la seda, una sonrisa se mostró en su rostro y eso le izo sonreír a el. Se acercaron despacio hasta que sus labios se tocaron y en un profundo beso se fundieron junto con un abrazo fuerte y calido.
Nunca más la pudo soltar, nunca más quiso hacerlo porque por fin tenía a la princesa de sus sueños.
Su pulso se acelero su respiración fue mas fuerte y una brisa le trajo el aroma de la dama de enfrente. Olía a moras, un perfume que jamás podría olvidar, sus ojos se clavaron en ella y poco a poco se acerco, no podía evitarlo era mas fuerte que el, su deseo de abrazarla, de besar esos labios, de perderse en su mirada.
Llego hasta ella y miro sus marrones ojos brillar, podían decirle tanto sin una palabra escuchar, acaricio su rostro con una mano y noto su piel suave como la seda, una sonrisa se mostró en su rostro y eso le izo sonreír a el. Se acercaron despacio hasta que sus labios se tocaron y en un profundo beso se fundieron junto con un abrazo fuerte y calido.
Nunca más la pudo soltar, nunca más quiso hacerlo porque por fin tenía a la princesa de sus sueños.