caanneella
Poeta recién llegado
Prisionero en el vértigo de tu escote
Asomado al balcón de tu virtud
Encadenado a la voluptuosidad de tu capricho
Mi desmadejada idiosincrasia trepa por los volantes de tu falda
En un último esfuerzo por conquistar la cima de tu carácter
Ávido por hallar cálido acogimiento
Frío sepulcral es todo lo que encuentro
Pirámide invertida se me antoja el ascenso
Hasta la base de tu majestuosa presencia
Las ondas de tu extraordinaria personalidad
Me atraen y me repelen al mismo tiempo
Y soy boliche pendiendo del impulso de tus dedos
Arrastrándome por la pista de tus anhelos
Vapuleado por los guardianes de tu hálito misterioso
Intento a duras penas mantenerme a flote
En la riada de tus incontroladas emociones
Que actúan como aséptico cirujano
Extirpando los hostiles nódulos de mi temperamento
Para dejarme cual péndulo
Oscilando entre te quiero no te quiero
En tanto complacido rememoro su escultural epígrafe
Tornasolada por la paleta de mi subconsciente
Aguardo inerme el beneplácito de mi Venus
Canela,
Asomado al balcón de tu virtud
Encadenado a la voluptuosidad de tu capricho
Mi desmadejada idiosincrasia trepa por los volantes de tu falda
En un último esfuerzo por conquistar la cima de tu carácter
Ávido por hallar cálido acogimiento
Frío sepulcral es todo lo que encuentro
Pirámide invertida se me antoja el ascenso
Hasta la base de tu majestuosa presencia
Las ondas de tu extraordinaria personalidad
Me atraen y me repelen al mismo tiempo
Y soy boliche pendiendo del impulso de tus dedos
Arrastrándome por la pista de tus anhelos
Vapuleado por los guardianes de tu hálito misterioso
Intento a duras penas mantenerme a flote
En la riada de tus incontroladas emociones
Que actúan como aséptico cirujano
Extirpando los hostiles nódulos de mi temperamento
Para dejarme cual péndulo
Oscilando entre te quiero no te quiero
En tanto complacido rememoro su escultural epígrafe
Tornasolada por la paleta de mi subconsciente
Aguardo inerme el beneplácito de mi Venus
Canela,