Lloverán los veranos, cruzaré las estaciones.
Miraré los atardeceres y conversaré con mis amigos.
Otros labios tocarán mi boca,
y mi cuerpo temblará de nuevo.
Respiraré sobre montañas y venceré a los ríos.
Se romperán las olas a mis pies.
Y escribiré nuevos versos, viviré nuevas historias.
Me fumaré un cigarrillo con el silencio,
y sí, mis ojos gotearán una vez más.
Mi corazón se hará viejo y me saldrán nuevas arrugas;
nueva gente entrará en mi vida y maduraré.
Seré mejor persona con la ayuda del tiempo.
Adquiriré experiencia y construiré mi carrera.
Si la suerte me sonríe, compraré una casa con un gran jardín,
y si la suerte sigue ahí, veré por la ventana a mis hijos jugar.
Plantaré un árbol y descansaré en su sombra.
Moriré algún día y mis restos se posarán en un gran valle,
donde siga viendo más amaneceres
hasta que mis cenizas alimenten el campo.
Esa será mi vida y, será maravillosa.
Seguiré viviendo aunque no estes aquí,
aunque ya no me ames, aunque me sigas amando.
Mi vida será una luz y tú serás su sombra,
Seguirás tú camino, construirás tú destino.
Educarás a los que no son nuestros, besarás los que no son míos.
Reirás, serás feliz y quizá, cuando el final se acerque,
si tengo suerte; pensarás en mí, imaginarás al fastidioso hubiera,
y una sonrisa se posará en tu cara. Pensando en lo que tuvimos,
aunque sólo fue un instante, un respiro, un suspiro...
nuestro último aliento; hasta el antes y el después.
Miraré los atardeceres y conversaré con mis amigos.
Otros labios tocarán mi boca,
y mi cuerpo temblará de nuevo.
Respiraré sobre montañas y venceré a los ríos.
Se romperán las olas a mis pies.
Y escribiré nuevos versos, viviré nuevas historias.
Me fumaré un cigarrillo con el silencio,
y sí, mis ojos gotearán una vez más.
Mi corazón se hará viejo y me saldrán nuevas arrugas;
nueva gente entrará en mi vida y maduraré.
Seré mejor persona con la ayuda del tiempo.
Adquiriré experiencia y construiré mi carrera.
Si la suerte me sonríe, compraré una casa con un gran jardín,
y si la suerte sigue ahí, veré por la ventana a mis hijos jugar.
Plantaré un árbol y descansaré en su sombra.
Moriré algún día y mis restos se posarán en un gran valle,
donde siga viendo más amaneceres
hasta que mis cenizas alimenten el campo.
Esa será mi vida y, será maravillosa.
Seguiré viviendo aunque no estes aquí,
aunque ya no me ames, aunque me sigas amando.
Mi vida será una luz y tú serás su sombra,
Seguirás tú camino, construirás tú destino.
Educarás a los que no son nuestros, besarás los que no son míos.
Reirás, serás feliz y quizá, cuando el final se acerque,
si tengo suerte; pensarás en mí, imaginarás al fastidioso hubiera,
y una sonrisa se posará en tu cara. Pensando en lo que tuvimos,
aunque sólo fue un instante, un respiro, un suspiro...
nuestro último aliento; hasta el antes y el después.