ELIAS DE MERLO
Poeta recién llegado
El ángel buscó refugio
y encontró vacío en su esperanza.
Buscó nuevos horizontes
y encontró un mar calmo
pero congelado.
Sintió bajar por su pecho
el invierno en forma de olvido
y sus sueños fueron pedazos de nube llevados por la tormenta.
Quiso tomar la fe entre sus manos
y se escurrió en promesas baratas;
quiso creer por primera vez en el amor
y sintió cómo la mentira de ese amor
le susurraba al oído.
Ese ángel bajó en paz
y encontró la estupidez humana
en un estúpido ser
que no quería jugar, pero que no sabía ser hombre.
Oh ángel divino!
Qué harás para aprender a perdonar?
Qué harás para volver a amar?
Deberán los mortales pagar con llanto el dolor marcado en tu alma?
Sabrá tu Dios de tu dolor, y nos herirá con dolor inimaginable, por dañar una pluma de sus alas?
Oh ángel...
Qué te he hecho?
Oh ángel...
Podrás detener tu guerra interna, descansar en mi hombro y ver que en mí hay buenas intenciones?
Escucha mi voz. Cambia esa mirada de odio. Cierra los ojos, toca mi pecho. Escuchas mi corazón? Comenzó a latir al ritmo del tuyo.
Es la hora. Es nuestra hora.
La batalla terminó.
Dejaste de ser víctima.
Deja de hacer víctimas.
Ya no habrá más dolor.
Elías Daniel Villanueva
21/06/2018
y encontró vacío en su esperanza.
Buscó nuevos horizontes
y encontró un mar calmo
pero congelado.
Sintió bajar por su pecho
el invierno en forma de olvido
y sus sueños fueron pedazos de nube llevados por la tormenta.
Quiso tomar la fe entre sus manos
y se escurrió en promesas baratas;
quiso creer por primera vez en el amor
y sintió cómo la mentira de ese amor
le susurraba al oído.
Ese ángel bajó en paz
y encontró la estupidez humana
en un estúpido ser
que no quería jugar, pero que no sabía ser hombre.
Oh ángel divino!
Qué harás para aprender a perdonar?
Qué harás para volver a amar?
Deberán los mortales pagar con llanto el dolor marcado en tu alma?
Sabrá tu Dios de tu dolor, y nos herirá con dolor inimaginable, por dañar una pluma de sus alas?
Oh ángel...
Qué te he hecho?
Oh ángel...
Podrás detener tu guerra interna, descansar en mi hombro y ver que en mí hay buenas intenciones?
Escucha mi voz. Cambia esa mirada de odio. Cierra los ojos, toca mi pecho. Escuchas mi corazón? Comenzó a latir al ritmo del tuyo.
Es la hora. Es nuestra hora.
La batalla terminó.
Dejaste de ser víctima.
Deja de hacer víctimas.
Ya no habrá más dolor.
Elías Daniel Villanueva
21/06/2018