Renatto
Poeta recién llegado
¡Ha desaparecido la Luna!
La tierra se siente en soledad,
Las mareas calman… los hombres se angustian
Apaciguan las brisas, acelera el ocaso,
Pues ella, la Luna,
No está.
Nadie se salva,
No existe descanso,
Quisieran detenerla… suplican !no te alejes!
Pero ella, atrevida y melancólica,
Se va.
Nada se salva,
La lumbre más fuerte… se perdió en la oscuridad,
El universo entero está nervioso, siente miedo,
Las estrellas más lejanas, se acercan un par de años luz,
Inmediato vacío en el hombre,
Pues ella… con sus menguantes y sus crecientes,
Ya no está.
Más cuando inicia su retorno,
Sigilosa y profundamente desconfiada,
Resplandecen los corazones… enmudecen los cantores,
Entristecen los cobardes… se alborotan los nacidos,
Calman los poetas,
Se sienten renacidos.
La tierra se siente en soledad,
Las mareas calman… los hombres se angustian
Apaciguan las brisas, acelera el ocaso,
Pues ella, la Luna,
No está.
Nadie se salva,
No existe descanso,
Quisieran detenerla… suplican !no te alejes!
Pero ella, atrevida y melancólica,
Se va.
Nada se salva,
La lumbre más fuerte… se perdió en la oscuridad,
El universo entero está nervioso, siente miedo,
Las estrellas más lejanas, se acercan un par de años luz,
Inmediato vacío en el hombre,
Pues ella… con sus menguantes y sus crecientes,
Ya no está.
Más cuando inicia su retorno,
Sigilosa y profundamente desconfiada,
Resplandecen los corazones… enmudecen los cantores,
Entristecen los cobardes… se alborotan los nacidos,
Calman los poetas,
Se sienten renacidos.