IOAN CRISTINEL ZAHARIA
Poeta recién llegado
DOMINGO, es un cuadro imperfecto
El aire es ya un jalea rosa de pasión,
Tras un tiempo tan estrecho y tan banal.
Hasta el horizonte cambia de visión,
Sobre un pueblo que vibra en su caudal.
El piano en la esquina vierte sol ardiente,
En copas de cristal con humo y sal.
Los solteros buscan el baile complaciente,
De musas sobre nubes, con paso angelical.
En los lounges alargan un sueño de quimera,
Mirando alas de flamenco que flotan afuera.
Domingo inédito, de azúcar y de viento,
Donde en la noche un jazz cansado llora,
Y la gravedad es solo un cuento
Para el borracho en la rueda que mejora.
Es el día en que lo gris se rompe en astillas,
Y cada hombre es un verso sin destino.
Un día a la Steinbeck, sin trampas ni rencillas,
Visto por un muchacho feliz en su camino.
El aire es ya un jalea rosa de pasión,
Tras un tiempo tan estrecho y tan banal.
Hasta el horizonte cambia de visión,
Sobre un pueblo que vibra en su caudal.
El piano en la esquina vierte sol ardiente,
En copas de cristal con humo y sal.
Los solteros buscan el baile complaciente,
De musas sobre nubes, con paso angelical.
En los lounges alargan un sueño de quimera,
Mirando alas de flamenco que flotan afuera.
Domingo inédito, de azúcar y de viento,
Donde en la noche un jazz cansado llora,
Y la gravedad es solo un cuento
Para el borracho en la rueda que mejora.
Es el día en que lo gris se rompe en astillas,
Y cada hombre es un verso sin destino.
Un día a la Steinbeck, sin trampas ni rencillas,
Visto por un muchacho feliz en su camino.