Dile al Corazón
¡Dile al corazón que grite
a la voz que enmudezca.
A las lágrimas que se tornen risa,
a la alegría que se convierta en río.
a la voz que enmudezca.
A las lágrimas que se tornen risa,
a la alegría que se convierta en río.
Para que el dolor se ahogue en lo más
profundo, y se vuelva piedra.
Y que al salir a respirar venga envuelto
en sosiego, que traiga paz a tu alma
espíritu y corazón!
profundo, y se vuelva piedra.
Y que al salir a respirar venga envuelto
en sosiego, que traiga paz a tu alma
espíritu y corazón!
Duerme querubín, duerme...
Y sueña con un mañana distinto.
Duerme, duerme, que en las palabras
que escuchas y con el sonido musical
de los turpiales y su algarabía olvides el dolor.
Y sueña con un mañana distinto.
Duerme, duerme, que en las palabras
que escuchas y con el sonido musical
de los turpiales y su algarabía olvides el dolor.
El canto de las gaviotas llevará en su piquito
el aroma del mar en calma.
Y el arrullo de Dios para ti soplará
una brisa suave.
Porque en sus brazos amorosos te
sostendrás.
el aroma del mar en calma.
Y el arrullo de Dios para ti soplará
una brisa suave.
Porque en sus brazos amorosos te
sostendrás.
Y su firmeza será la tuya, y en una fuerte
muralla recostarás el rostro.
En cada paso que des recuerda
que todo pasará.
Y en la arena del mar desaguara
tus penas.
muralla recostarás el rostro.
En cada paso que des recuerda
que todo pasará.
Y en la arena del mar desaguara
tus penas.
Duerme, querubín duerme y
en la mañana el sol saciara tus fríos
Y tú silencio se tornará en escándalo
Gritara sin sonido el dolor calmado
en la mañana el sol saciara tus fríos
Y tú silencio se tornará en escándalo
Gritara sin sonido el dolor calmado
Y el corazón calmado olvidará
el llanto, y la tristeza volverá a ser
sonrisa.
La voz sonara distinta y la música
cantada expresará de nuevo lo
bonito que es estar vivo,
el ser amada por Dios
aunque el humano no lo haga
el llanto, y la tristeza volverá a ser
sonrisa.
La voz sonara distinta y la música
cantada expresará de nuevo lo
bonito que es estar vivo,
el ser amada por Dios
aunque el humano no lo haga