Despedida

pahenvi_pevienet

Poeta recién llegado
Despedida

Muevo mis manos y mis labios,
Al ritmo de los pasos del reloj
Con el único fin de decir adiós,
Con solitarias lágrimas de sangre seca.

Sí, hay arrepentimiento en mi vida,
Por no atenderte en la pasajera posada,
Brindada por ti, encargada a mí,
Sólo pido perdón en la temporada acabada.

Tus venas secas son el reflejo
Que hoy de su rostro los niños conocen,
Mira que contigo se seca mi vida,
Mira que tu cáncer es mi cáncer.

Como a ti respirar cuesta trabajo,
A mi cuesta trabajo entender tu huida
Pero no me cuesta trabajo
Resignarme, toda la vida esta perdida.

Adiós madre de los sueños
Ahora perdidos en su voluntad,
Adiós refugio de comodidades
ahora apostadas por necesidades.

Las viejas animas de suplicas no descansan,
Las próximas volátiles,
De ingeniosas soluciones no paran;
Pero ninguna los hace menos frágiles.

Hermanos traicionados por los hermanos,
Hijos de la única, pero por ellos distinta;
Buscan refugio en los ancestros,
Buscan salvación después de las doce.

El sabor de tu aliento es desconocido,
Pero común en los inquilinos novatos.
Se ha ido tu color, se ha ido tu sabor,
Ha llegado una enorme gris lápida.

Y es verdad, lo reconozco,
Siempre es amargo el adiós,
Aunque sin aliento y muriendo,
Tengo que decirlo… adiós.
 
Despedida

Muevo mis manos y mis labios,
Al ritmo de los pasos del reloj
Con el único fin de decir adiós,
Con solitarias lágrimas de sangre seca.

Sí, hay arrepentimiento en mi vida,
Por no atenderte en la pasajera posada,
Brindada por ti, encargada a mí,
Sólo pido perdón en la temporada acabada.

Tus venas secas son el reflejo
Que hoy de su rostro los niños conocen,
Mira que contigo se seca mi vida,
Mira que tu cáncer es mi cáncer.

Como a ti respirar cuesta trabajo,
A mi cuesta trabajo entender tu huida
Pero no me cuesta trabajo
Resignarme, toda la vida esta perdida.

Adiós madre de los sueños
Ahora perdidos en su voluntad,
Adiós refugio de comodidades
ahora apostadas por necesidades.

Las viejas animas de suplicas no descansan,
Las próximas volátiles,
De ingeniosas soluciones no paran;
Pero ninguna los hace menos frágiles.

Hermanos traicionados por los hermanos,
Hijos de la única, pero por ellos distinta;
Buscan refugio en los ancestros,
Buscan salvación después de las doce.

El sabor de tu aliento es desconocido,
Pero común en los inquilinos novatos.
Se ha ido tu color, se ha ido tu sabor,
Ha llegado una enorme gris lápida.

Y es verdad, lo reconozco,
Siempre es amargo el adiós,
Aunque sin aliento y muriendo,
Tengo que decirlo… adiós.

Me gusta mucho lo que escribiste, esta muy bueno.
Te felicito.
Bienvenido al portal.
 

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