ericl05
Poeta recién llegado
Tristes aquellos vasos, que por las noches han de llorar,
marchitas las sensaciones de una noche desinhibida,
Ccelulares entorpecidos por el sonido y las luciérnagas,
de un llamado al pernotar.
Despavoridos muchachos embriagados en noctambulismo,
presos al fetichismo de la tendencia,
descontrol camuflado en grandes letras,
con el tinte de bellas luces de neón.
Los ciegos ante tal delirio han de divisar ciertas cinturas,
figuras sombreadas por el pasar del tequila,
descontrol inacabable y sin estribos,
cual fiel al éxtasis y al disparate.
En el acabo percibo inquietas figuras,
nublados los humanos como tal vez un gas,
o por las avenidas una epidemia de neblina,
donde por inercia los estribos han de chocar,
y por resaca el descontrol ha de estallar.
Inconscientemente una pizca he de ignorar,
para muchos el principio del final,
quizás por temor al que dirán,
es redundante aclarar,
¼ de falta para la paz.
marchitas las sensaciones de una noche desinhibida,
Ccelulares entorpecidos por el sonido y las luciérnagas,
de un llamado al pernotar.
Despavoridos muchachos embriagados en noctambulismo,
presos al fetichismo de la tendencia,
descontrol camuflado en grandes letras,
con el tinte de bellas luces de neón.
Los ciegos ante tal delirio han de divisar ciertas cinturas,
figuras sombreadas por el pasar del tequila,
descontrol inacabable y sin estribos,
cual fiel al éxtasis y al disparate.
En el acabo percibo inquietas figuras,
nublados los humanos como tal vez un gas,
o por las avenidas una epidemia de neblina,
donde por inercia los estribos han de chocar,
y por resaca el descontrol ha de estallar.
Inconscientemente una pizca he de ignorar,
para muchos el principio del final,
quizás por temor al que dirán,
es redundante aclarar,
¼ de falta para la paz.