Pathétique
Poeta recién llegado
Se agota la energía con la que me colmaste en nuestro último encuentro.
Necesito otra dosis de ti porque tu ausencia me intoxica.
Quiero saber si te estás acercando, si al menos el tiempo que llevas lejos no ha sido en vano.
Aqui se siente tanto frío, creo que es lo que ha cuarteado la tierra y la ha hecho vibrar tanto.
Adentrada la noche todo parece amplificarse,
puedo estremecerme al oir como el viento resopla con fuerza...
con la intención de arrastrar todo a su paso.
Te aferraré a mi memoria para que no te lleve con él y continúes tu andar.
Quisiera estrujarte en un abrazo cálido
y observar ese abismo en tu mirada... dejándome caer.
Oh, y sentir el invierno en tu piel.
Que nevadas tan acogedoras me trajeron tus charlas ...antes.
y ahora, el frío ha entumecido mis huesos.
He llegado a pensar que el libertino era preferible
simplemente no sé como tratar esta alma tan frágil
desprovista de corazón, con las cenizas en mis manos.
El alcohol que inundaba las venas ha sido reemplazado
en su lugar fluye esa melancolía que impregna tu interior.
Los momentos en que atravesabas el umbral se han erradicado
y en su lugar está la tristeza, esa que nunca termina
De entregarse a los placeres, ahora es al dolor.
Qué hacer ahora, ahora que te intento tomar y mis manos no sujetan más que aire.
Es dolorosa la transición, pero resurgirá algo nuevo.
Porque así ya no sientes ese lugar entre los vivos, te vuelves etéreo y transparente
y yo soy tan opaca y corpórea, imposible seguirte... solo en la distancia.
Cuando quieras partir en definitiva deberás arrancarme todo lo que conservo de ti.
Y no será sencillo...
¿Será acaso que ya he enloquecido?
¿Habré sucumbido al delirio de esta tremenda necesidad de ti?
¿Hasta que punto seguirás siendo real?
...o ¿hasta que punto lo has sido?
Necesito otra dosis de ti porque tu ausencia me intoxica.
Quiero saber si te estás acercando, si al menos el tiempo que llevas lejos no ha sido en vano.
Aqui se siente tanto frío, creo que es lo que ha cuarteado la tierra y la ha hecho vibrar tanto.
Adentrada la noche todo parece amplificarse,
puedo estremecerme al oir como el viento resopla con fuerza...
con la intención de arrastrar todo a su paso.
Te aferraré a mi memoria para que no te lleve con él y continúes tu andar.
Quisiera estrujarte en un abrazo cálido
y observar ese abismo en tu mirada... dejándome caer.
Oh, y sentir el invierno en tu piel.
Que nevadas tan acogedoras me trajeron tus charlas ...antes.
y ahora, el frío ha entumecido mis huesos.
He llegado a pensar que el libertino era preferible
simplemente no sé como tratar esta alma tan frágil
desprovista de corazón, con las cenizas en mis manos.
El alcohol que inundaba las venas ha sido reemplazado
en su lugar fluye esa melancolía que impregna tu interior.
Los momentos en que atravesabas el umbral se han erradicado
y en su lugar está la tristeza, esa que nunca termina
De entregarse a los placeres, ahora es al dolor.
Qué hacer ahora, ahora que te intento tomar y mis manos no sujetan más que aire.
Es dolorosa la transición, pero resurgirá algo nuevo.
Porque así ya no sientes ese lugar entre los vivos, te vuelves etéreo y transparente
y yo soy tan opaca y corpórea, imposible seguirte... solo en la distancia.
Cuando quieras partir en definitiva deberás arrancarme todo lo que conservo de ti.
Y no será sencillo...
¿Será acaso que ya he enloquecido?
¿Habré sucumbido al delirio de esta tremenda necesidad de ti?
¿Hasta que punto seguirás siendo real?
...o ¿hasta que punto lo has sido?
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