rick0712
Poeta recién llegado
El vagón se movía y traqueteaba
se balanceaba y se bamboleaba…
Y de pie me encontré encima de una balsa
en el mar las olas me zarandeaban.
Allí al frente una isla de playa alargada
el agua turquesa la arena tan blanca
palmerales extensos, una montaña.
Remé con los brazos con todas mis ganas
antes de la orilla me metí en el agua
tan azul, tan fría, transparente y clara
bandadas de peces que me rodeaban
cangrejos,langostas por la orilla andaban.
Salí a la arena más el sol apretaba,
corrí a la sombra de la gran palmerada
tenía sed y el rumor de una fontana
oí a mi espalda y fui me allí a saciar
y al levantar vi que una chica miraba
no se asustó, que va, la mano me daba,
se la tendí contento y ella me guíaba
a través de la selva yo la observaba.
Casi iba desnuda sino es por la falda
flores en el pelo y una guirnalda
cubriendo sus senos, pequeñas manzanas
nunca había visto nativa tan guapa.
Y pronto llegamos a ver las cabañas
¡que recibimiento! No me lo esperaba
guirnaldas al cuello, bebidas variadas
comida en bandejas, saludos y palmas.
Todos se reían, todos me abrazaban
eres nuestro gran Dios allí comentaban.
Yo no entendía , pero vi la montaña
mi cara estaba en la ladera grabada.
El Dios regresó al fin, bien me festejaban
me sentía importante a mi me adoraban
más que adoración , era un Dios y eso me excitaba
me notaba inmenso, al aire flotaba
felicidad desbordante, ellos me aclamaban...
“Din din don la próxima parada será
la estación conectora Plaza de España”.
se balanceaba y se bamboleaba…
Y de pie me encontré encima de una balsa
en el mar las olas me zarandeaban.
Allí al frente una isla de playa alargada
el agua turquesa la arena tan blanca
palmerales extensos, una montaña.
Remé con los brazos con todas mis ganas
antes de la orilla me metí en el agua
tan azul, tan fría, transparente y clara
bandadas de peces que me rodeaban
cangrejos,langostas por la orilla andaban.
Salí a la arena más el sol apretaba,
corrí a la sombra de la gran palmerada
tenía sed y el rumor de una fontana
oí a mi espalda y fui me allí a saciar
y al levantar vi que una chica miraba
no se asustó, que va, la mano me daba,
se la tendí contento y ella me guíaba
a través de la selva yo la observaba.
Casi iba desnuda sino es por la falda
flores en el pelo y una guirnalda
cubriendo sus senos, pequeñas manzanas
nunca había visto nativa tan guapa.
Y pronto llegamos a ver las cabañas
¡que recibimiento! No me lo esperaba
guirnaldas al cuello, bebidas variadas
comida en bandejas, saludos y palmas.
Todos se reían, todos me abrazaban
eres nuestro gran Dios allí comentaban.
Yo no entendía , pero vi la montaña
mi cara estaba en la ladera grabada.
El Dios regresó al fin, bien me festejaban
me sentía importante a mi me adoraban
más que adoración , era un Dios y eso me excitaba
me notaba inmenso, al aire flotaba
felicidad desbordante, ellos me aclamaban...
“Din din don la próxima parada será
la estación conectora Plaza de España”.
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