Penetra radiante la neblina pura
por el transparente cristal de la ventana,
y en ceremonia silenciosa
la bruma friolenta abriga
el paisaje tropical del mustio bosque.
Y en la mañana lánguida
cual unívoca brilla
la majestuosidad de la mentira
en los seres despiertos,
frente al sincero canto de los pájaros
en los árboles centenarios deshojados.
Nada nos sorprende,
es la vida abierta y cubierta
por los crudos y negros firmamentos.
Que un niño llora,
sufrir en el sufrimiento.
Que un hombre hable
sinceridad en el cosmos.
Y todo queda como estaba:
Las quejumbres y pesares
del longevo abandonado,
y el último deje campanal
llamando a los feligreses.
luecamon
por el transparente cristal de la ventana,
y en ceremonia silenciosa
la bruma friolenta abriga
el paisaje tropical del mustio bosque.
Y en la mañana lánguida
cual unívoca brilla
la majestuosidad de la mentira
en los seres despiertos,
frente al sincero canto de los pájaros
en los árboles centenarios deshojados.
Nada nos sorprende,
es la vida abierta y cubierta
por los crudos y negros firmamentos.
Que un niño llora,
sufrir en el sufrimiento.
Que un hombre hable
sinceridad en el cosmos.
Y todo queda como estaba:
Las quejumbres y pesares
del longevo abandonado,
y el último deje campanal
llamando a los feligreses.
luecamon