letricas
Poeta recién llegado
Cerré puertas y ventanas,
las miradas de mi casa.
Cubrí con negros encajes,
los pilares de mi cama.
Volví al silencioso sepulcro
que acogedor me reclama.
En esos pensamientos,
Aurea se devana.
No sabe de noches y días,
no sabe de la existéncia.
Se pasea entre paredes,
las paredes de su casa.
Que algo luchó en su cuerpo.
Que algo luchó en su alma.
Olvidada la premura,
de su angustía liberada.
Se recoge entre fogones.
Se refleja en las vidrieras,
ventanales de su casa.
las miradas de mi casa.
Cubrí con negros encajes,
los pilares de mi cama.
Volví al silencioso sepulcro
que acogedor me reclama.
En esos pensamientos,
Aurea se devana.
No sabe de noches y días,
no sabe de la existéncia.
Se pasea entre paredes,
las paredes de su casa.
Que algo luchó en su cuerpo.
Que algo luchó en su alma.
Olvidada la premura,
de su angustía liberada.
Se recoge entre fogones.
Se refleja en las vidrieras,
ventanales de su casa.