EPEV- Poerrante
Poeta recién llegado
A Alejandra Pizarnik
“¡Oh, vida! ¡Oh, lenguaje!
¡Oh, Isidoro!”
transmutó a legado del que transciende.
Pirovano, ¿Cuándo se abrieron tus puertas
para recibir alma presa y delirante?
¿Cuándo la depresión se hizo dueña
y controló?
¿Qué fiasco de ti, Francia ocultó? ¿Y ellos, tus amigos?
acaso eran los pájaros que la lluvia desoló
¿Acaso eran azules o de cristalino o de frío dolor?
Una carta en el lecho de tu desdicha
prominente pluma escribió
aupándote a la vida, ¡Carajo!¡Coño!
protesta, impotencia, rabia, dolor
y tú,
hasta el fondo, la nada…
esa que un año después cedió
sobre la pizarra de tinta tiza
denuncia, desprendimiento, dolor.
Epev2015
“¡Oh, vida! ¡Oh, lenguaje!
¡Oh, Isidoro!”
transmutó a legado del que transciende.
Pirovano, ¿Cuándo se abrieron tus puertas
para recibir alma presa y delirante?
¿Cuándo la depresión se hizo dueña
y controló?
¿Qué fiasco de ti, Francia ocultó? ¿Y ellos, tus amigos?
acaso eran los pájaros que la lluvia desoló
¿Acaso eran azules o de cristalino o de frío dolor?
Una carta en el lecho de tu desdicha
prominente pluma escribió
aupándote a la vida, ¡Carajo!¡Coño!
protesta, impotencia, rabia, dolor
y tú,
hasta el fondo, la nada…
esa que un año después cedió
sobre la pizarra de tinta tiza
denuncia, desprendimiento, dolor.
Epev2015