PrincesAna
Poeta recién llegado
Y todo comenzó cuando te fuiste y me dejaste en esa esquina,
aún sabiendo que te amaba y te dedicaba mi vida.
Y continuó cuando flaqueó esa certeza mía de que, como siempre, volverías,
desperté un día dándome cuenta de que ya no llamarías.
Y cuando me vi al espejo y de pronto ya no era la misma,
esos ojos que juraban amar disparaban miradas vacías.
Y cuando seguiste muy tranquilo por tu vida,
cuando volviste con aquella antigua querida.
Y cuando conocí a aquel valiente que se le alegraba de llamarme "mía",
pero me parecía insulso, vacío, insípido, como sorbo de agua tibia.
Y cuando a los años te vi pasar por mi calle con, esa, tu sonrisa,
la misma que llenó mil noches de fantasías,
y me golpeó en la cara una verdad tan triste que me daba miedo admitirla,
a pesar de lo malo, de lo bueno, de lo ajeno y lo grosero, aún te quería.
Y cuando me di cuenta de que soy mi lebrel, mi castillo y mi castigo,
entendí que más que vacía, me siento nada sino estoy contigo.
Y esta, querido amigo, amante perdido, es la crónica de la nada en que me convertí.
aún sabiendo que te amaba y te dedicaba mi vida.
Y continuó cuando flaqueó esa certeza mía de que, como siempre, volverías,
desperté un día dándome cuenta de que ya no llamarías.
Y cuando me vi al espejo y de pronto ya no era la misma,
esos ojos que juraban amar disparaban miradas vacías.
Y cuando seguiste muy tranquilo por tu vida,
cuando volviste con aquella antigua querida.
Y cuando conocí a aquel valiente que se le alegraba de llamarme "mía",
pero me parecía insulso, vacío, insípido, como sorbo de agua tibia.
Y cuando a los años te vi pasar por mi calle con, esa, tu sonrisa,
la misma que llenó mil noches de fantasías,
y me golpeó en la cara una verdad tan triste que me daba miedo admitirla,
a pesar de lo malo, de lo bueno, de lo ajeno y lo grosero, aún te quería.
Y cuando me di cuenta de que soy mi lebrel, mi castillo y mi castigo,
entendí que más que vacía, me siento nada sino estoy contigo.
Y esta, querido amigo, amante perdido, es la crónica de la nada en que me convertí.