IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Charcos de lágrimas,
laguna de dolor,
envenenada por obsesión,
con el elixir del arrepentimiento,
verde veneno congela,
la corteza de una preciada fortuna,
internos colores nacarados,
dentro de gélidas esquirlas ásperas,
la belleza no se puede apreciar,
en mis manos vírgenes,
nunca podré tocar la certeza,
de encontrarme ajeno,
firman mis huellas,
mis flagelos de cuerpo abierto,
leo mis vísceras,
y me entiendo incomprendido.
laguna de dolor,
envenenada por obsesión,
con el elixir del arrepentimiento,
verde veneno congela,
la corteza de una preciada fortuna,
internos colores nacarados,
dentro de gélidas esquirlas ásperas,
la belleza no se puede apreciar,
en mis manos vírgenes,
nunca podré tocar la certeza,
de encontrarme ajeno,
firman mis huellas,
mis flagelos de cuerpo abierto,
leo mis vísceras,
y me entiendo incomprendido.