Lidian
Poeta recién llegado
No se irán
las viejas costumbres, permanecerán,
en un deseo de acabar este pesar,
el dolor de ir al mismo lugar que ayer,
de volver a comprar el mismo café,
de sentarse en esa banca de los dos,
y en la noche, volver a besarnos,
igual, como solíamos permanecer,
pegados y de la mano, enternecer,
la locura y el deseo, en sosiego,
dos sueños, entre el mar y el velero,
perdernos entre las estrellas,
viendo la noche, y al alba las hortensias,
con un susurro, estremecer la pasión,
y en un lamento, decirnos adiós,
recordando, esas noches acarameladas,
seguir en el pasado, en la tierna mañana,
de nuestro primer beso,
y tener que afrontar nuestro último adiós,
seguir en la costumbre, de recordarte,
amor.
las viejas costumbres, permanecerán,
en un deseo de acabar este pesar,
el dolor de ir al mismo lugar que ayer,
de volver a comprar el mismo café,
de sentarse en esa banca de los dos,
y en la noche, volver a besarnos,
igual, como solíamos permanecer,
pegados y de la mano, enternecer,
la locura y el deseo, en sosiego,
dos sueños, entre el mar y el velero,
perdernos entre las estrellas,
viendo la noche, y al alba las hortensias,
con un susurro, estremecer la pasión,
y en un lamento, decirnos adiós,
recordando, esas noches acarameladas,
seguir en el pasado, en la tierna mañana,
de nuestro primer beso,
y tener que afrontar nuestro último adiós,
seguir en la costumbre, de recordarte,
amor.