Jaime Z. Molleda
Poeta recién llegado
Y al fin paredes blancas al fin,
terminé en el manicomnio...
Todo limpio al fin...
Y lo peor era sentir no sentir nada
ni ser siquiera una sombra empalada.
El dolor de aceptar indiscutiblemente la nada,
las personas, las celdas o las miradas...
Pero al fin... paredes blancas al fin,
me sumergiré en la nada.
terminé en el manicomnio...
Todo limpio al fin...
Y lo peor era sentir no sentir nada
ni ser siquiera una sombra empalada.
El dolor de aceptar indiscutiblemente la nada,
las personas, las celdas o las miradas...
Pero al fin... paredes blancas al fin,
me sumergiré en la nada.