El regreso de Alfonsina
Poeta que considera el portal su segunda casa

Concha Urquiza (Morelia, Michoacán; 1910 – Ensenada, BajaCalifornia; 1945).
Poeta, ensayista y narradora, considerada por los intelectuales como la mejor autora de poesía mexicana después de Sor Juana Inés de la Cruz y por Rosario Castellanos como la "piedra angular" del movimiento poético femenino.
Escribió su primer poema: “Tus ojeras” (dedicado a su hermana), cuando tenía menos de 12 años.
Militó en el Partido Comunista, pero en 1937 una crisis espiritual la llevó al catolicismo e ingresó a un convento. Abandonó la orden para dar clases de lógica e historia de las doctrinas filosóficas en la Universidad de San Luís de Potosí. Ese periodo se considera el más fecundo de la poeta quien, a medias entre la bohemia y la vida religiosa, rechazó toda impostura o alarde típicos en los círculos intelectuales.
Su obra poética fue dada a conocer hasta 1946, después de su muerte, gracias a su amigo Gabriel Méndez Plancarte, filólogo y sacerdote.
En 1945, a los 35 años de edad, falleció ahogada en las aguas de Ensenada, Baja California, junto con un compañero de excursión.
Tus ojeras*
Para mi hermana María Luisa
Hay en tus ojeras luna diluida
y olor de jazmines, y triste cantar,
la nostalgia en ellas quedóse dormida,
disuelta en las perlas de un dulce llorar...
Cuando lloras cantan tus lágrimas puras
los himnos sagrados que Eros formó,
y hay en tus arcanas pupilas oscuras
los hondos misterios que Apolo cantó.
Desmayan los sueños en sus tristes rasos
que mudos semejan pálidos ocasos...
pálidos ocasos de riente ilusión...
Mientras sus hogueras tus labios encienden
y tus dos ojeras en tu rostro prenden
el lirio azul pálido de su corazón...
México, julio de 1922
*Concha tenía 12 años de edad cuando escribió este poema.
...
Una mujer aureolada por sus cabellos
Tu rostro en tu cabellera
es el faisán en el nido;
Eros en la red ligera
de la sonrisa primera
detenido.
Es de Astartea el rostro aciago
sobre sus muslos de oro,
espantable fruto ¡Y mago!
entre las ramas de un vago
sicomoro.
Es luna en las arboledas
y chispa sobre la fragua
y es, con su temblor de sedas
un puñado de monedas
en el agua.
Café París
2 de mayo de 1936
...
Para mi hermana María Luisa
Hay en tus ojeras luna diluida
y olor de jazmines, y triste cantar,
la nostalgia en ellas quedóse dormida,
disuelta en las perlas de un dulce llorar...
Cuando lloras cantan tus lágrimas puras
los himnos sagrados que Eros formó,
y hay en tus arcanas pupilas oscuras
los hondos misterios que Apolo cantó.
Desmayan los sueños en sus tristes rasos
que mudos semejan pálidos ocasos...
pálidos ocasos de riente ilusión...
Mientras sus hogueras tus labios encienden
y tus dos ojeras en tu rostro prenden
el lirio azul pálido de su corazón...
México, julio de 1922
*Concha tenía 12 años de edad cuando escribió este poema.
...
Una mujer aureolada por sus cabellos
Tu rostro en tu cabellera
es el faisán en el nido;
Eros en la red ligera
de la sonrisa primera
detenido.
Es de Astartea el rostro aciago
sobre sus muslos de oro,
espantable fruto ¡Y mago!
entre las ramas de un vago
sicomoro.
Es luna en las arboledas
y chispa sobre la fragua
y es, con su temblor de sedas
un puñado de monedas
en el agua.
Café París
2 de mayo de 1936
...
Una canción de despedida
Adiós, amor que se queda,
dormido y desnudo al viento;
huellas en tus callejones
prolongarán mis ensueños,
huellas adentro del alma
cultivarán tu recuerdo;
adiós, mi tierra de amor,
dormida y desnuda al viento.
Del vasto mundo, del mundo
ya nada tengo ni quiero;
mas guardado en las montañas
hay un rincón de silencio,
una embriaguez a los ojos,
una ansiedad a los pechos,
y una canción a los labios
que me aguarda en todo tiempo.
Y he de tornar y tornar
como el péndulo viajero,
y como torna la niña
cuando se mira al espejo.
Silencio de mis montañas,
Pátzcuaro de doble cielo,
yo he de tornar y tornar
como el péndulo viajero!
19 de diciembre, 1941
...
Adiós, amor que se queda,
dormido y desnudo al viento;
huellas en tus callejones
prolongarán mis ensueños,
huellas adentro del alma
cultivarán tu recuerdo;
adiós, mi tierra de amor,
dormida y desnuda al viento.
Del vasto mundo, del mundo
ya nada tengo ni quiero;
mas guardado en las montañas
hay un rincón de silencio,
una embriaguez a los ojos,
una ansiedad a los pechos,
y una canción a los labios
que me aguarda en todo tiempo.
Y he de tornar y tornar
como el péndulo viajero,
y como torna la niña
cuando se mira al espejo.
Silencio de mis montañas,
Pátzcuaro de doble cielo,
yo he de tornar y tornar
como el péndulo viajero!
19 de diciembre, 1941
...
Ruth
La quieta soledad, el lecho oscuro
De inmortales tinieblas coronado,
El silencio en la noche derramado,
Y el cerco de la paz, ardiente y puro.
Ruth detiene el aliento mal seguro,
Descubre el rostro de dolor turbado,
Y por largos anhelos agitado
Con dura mano oprime el seno duro.
Duerme Booz en tanto; su sentido,
En misterioso sueño sumergido,
La presencia tenaz de Ruth ignora.
Mas su despierto corazón medita..
Y la noche fugaz se precipita
Hacia los claros lechos de la aurora.
La quieta soledad, el lecho oscuro
De inmortales tinieblas coronado,
El silencio en la noche derramado,
Y el cerco de la paz, ardiente y puro.
Ruth detiene el aliento mal seguro,
Descubre el rostro de dolor turbado,
Y por largos anhelos agitado
Con dura mano oprime el seno duro.
Duerme Booz en tanto; su sentido,
En misterioso sueño sumergido,
La presencia tenaz de Ruth ignora.
Mas su despierto corazón medita..
Y la noche fugaz se precipita
Hacia los claros lechos de la aurora.
https://es.wikipedia.org/wiki/Concha_Urquiza
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