La vida se diluye
junto a unas migas de pan
por el fregadero.
Mengua la risa.
Mengua el alma.
Y la vida se esfuma,
y nadie se da cuenta.
Hay persona que llevan
una vida buscando
a la misma.
Por contenedores, alcantarillas,
botellas, vasos, desagües,
incluso por cementerios.
He llorado en callejones,
a solas,
bebiendo cerveza
caliente.
Esperando un golpe,
una patada
en el culo.
Esperando que alguien me
viera…
Cerveza caliente y flores marchitas
en una botella de plástico
cortada por la mitad,
regadas por el goteo
de los tejados,
tras una lluvia de
puños, carne y huesos.
Hay personas que se
pasan la vida buscando
a la misma.
Por muelles, bares, lavabos,
parques, manicomios y hospitales;
pero nunca por el callejón
donde bebía lo que lloraba
y
lloraba lo que bebía.
Un litro de cerveza caliente.
Aullándoles a unas farolas
oxidadas
y tratando de explicarles
a las ratas que
con la cerveza
Iba una vida
de regalo.
junto a unas migas de pan
por el fregadero.
Mengua la risa.
Mengua el alma.
Y la vida se esfuma,
y nadie se da cuenta.
Hay persona que llevan
una vida buscando
a la misma.
Por contenedores, alcantarillas,
botellas, vasos, desagües,
incluso por cementerios.
He llorado en callejones,
a solas,
bebiendo cerveza
caliente.
Esperando un golpe,
una patada
en el culo.
Esperando que alguien me
viera…
Cerveza caliente y flores marchitas
en una botella de plástico
cortada por la mitad,
regadas por el goteo
de los tejados,
tras una lluvia de
puños, carne y huesos.
Hay personas que se
pasan la vida buscando
a la misma.
Por muelles, bares, lavabos,
parques, manicomios y hospitales;
pero nunca por el callejón
donde bebía lo que lloraba
y
lloraba lo que bebía.
Un litro de cerveza caliente.
Aullándoles a unas farolas
oxidadas
y tratando de explicarles
a las ratas que
con la cerveza
Iba una vida
de regalo.