Francisco Javier Espinoza
Poeta recién llegado
Con fuerza cerré mis ojos
como queriendo no ver
que después de tantos años
aún la podía querer.
Con fuerza cerré mis manos
y mis dedos lastimé,
pues volar querían a ella
con las caricias de ayer.
Con fuerza cerré mis labios
y gran desesperación,
para que no le gritaran
lo que sentía el corazón.
Con fuerza cerré mi alma
y el corazón yo cerré;
sentía en el pecho ansias
y comezón en la piel.
Con fuerza cerré mi oído
y su voz ya no escuché.
volví mi cara al olvido
y de ella ¡me alejé!
como queriendo no ver
que después de tantos años
aún la podía querer.
Con fuerza cerré mis manos
y mis dedos lastimé,
pues volar querían a ella
con las caricias de ayer.
Con fuerza cerré mis labios
y gran desesperación,
para que no le gritaran
lo que sentía el corazón.
Con fuerza cerré mi alma
y el corazón yo cerré;
sentía en el pecho ansias
y comezón en la piel.
Con fuerza cerré mi oído
y su voz ya no escuché.
volví mi cara al olvido
y de ella ¡me alejé!