DUETO DAMAMISTERIOSA & AMELIE POULAIN
Eterna
Mujer de oasis
y piel de infancia,
tu nombre me sabe a sal
y tus pasos al azúcar
de nocturnidades eternas
No me quites la cara,
ayuda al grito constante
que me nace
sobre la garganta,
a orillas de la grieta
Soy un aro
descocido y cuelgo
y pienso
y sueño que
me suturas ausencias
Y me descoses nostalgias
esparces polvo estelar
sobre brújulas y desintegras,
dejándome perdida
en el cosmos de tu aura.
Cansada a veces
y de pronto,
de estar triste,
de esas guitarras
como estómagos,
de las palabras
como sangre que gotea.
No eres sombra,
No eres rayo que parte,
eres espacio sideral
que violenta
cada una de las puertas
y me destajas los besos
sobre tu vientre fogoso.
Ese que nunca se apaga,
parecido a la duda
y ¿si hemos muerto?
Eres,
una mujer
con senos descalzos
y luces el perfume
indomable,
eres el gusto
de apretar los ojos
exprimirlos hasta anegar
el fondo de la pupila
con el violeta de la uva
de tu presencia
inmortal... entera...
como infinito el minuto,
donde brota
el temblor de unos labios,
al sencillo borde del llanto
vuelto tu,
montada
sobre un mar de estrellas,
que se comieron el sol...
DAMAMISTERIOSA & AMELIE POULAIN
Mujer de oasis
y piel de infancia,
tu nombre me sabe a sal
y tus pasos al azúcar
de nocturnidades eternas
No me quites la cara,
ayuda al grito constante
que me nace
sobre la garganta,
a orillas de la grieta
Soy un aro
descocido y cuelgo
y pienso
y sueño que
me suturas ausencias
Y me descoses nostalgias
esparces polvo estelar
sobre brújulas y desintegras,
dejándome perdida
en el cosmos de tu aura.
Cansada a veces
y de pronto,
de estar triste,
de esas guitarras
como estómagos,
de las palabras
como sangre que gotea.
No eres sombra,
No eres rayo que parte,
eres espacio sideral
que violenta
cada una de las puertas
y me destajas los besos
sobre tu vientre fogoso.
Ese que nunca se apaga,
parecido a la duda
y ¿si hemos muerto?
Eres,
una mujer
con senos descalzos
y luces el perfume
indomable,
eres el gusto
de apretar los ojos
exprimirlos hasta anegar
el fondo de la pupila
con el violeta de la uva
de tu presencia
inmortal... entera...
como infinito el minuto,
donde brota
el temblor de unos labios,
al sencillo borde del llanto
vuelto tu,
montada
sobre un mar de estrellas,
que se comieron el sol...